La Universidad de Aysén, tiene la oportunidad de jugar un rol clave en el desarrollo integral y armónico de esta región de la Patagonia y a la vez constituirse en un singular Centro de Investigación, Innovación y Académico de relevancia nacional y mundial. Es cada día más conocida y valorada la alta biodiversidad geográfica y natural de esta zona, que constituye un laboratorio abierto. Las múltiples investigaciones de especies de flora y fauna, terrestres y marinas, son muy necesarias pues tienen un enorme potencial para constituirse en alimentos, medicamentos, biocombustibles, cosméticos, tintura y otros usos. Los fenómenos de Cambio Climático que están afectando al planeta, se manifiestan en el retiro de glaciares, sequías severas, cambio de las condiciones y de la disponibilidad de agua, que afectan a ecosistemas y actividades humanas. Entre los Campos de Hielo Patagónicos Norte y Sur de 4.200 y 13.500 km2 respectivamente, se da la posibilidad de emplazar un laboratorio excepcional para el planeta.

 

En cuanto a las Energías Renovables No Convencionales, los últimos estudios indican que hay un enorme potencial de energía hidroeléctrica de pequeñas, medianas y centrales de pasada: eólica, solar, geotermia, mareomotriz y biomasa. Hay  interés internacional para establecer planes pilotos que sean de utilidad para el resto del país y el mundo.

 

Su condición de aislamiento ha generado una especial cultura en la que confluyen elementos del Sur de Chile, de la Pampa Patagónica de distintas colonias extranjeras, un aporte significativo de los pueblos originarios y de muchas personas de distintos países.

 

Para estos efectos, en los inicios de la creación del Instituto Internacional de Innovación Aysén Patagonia, con los principales innovadores del mundo, es que se gestó un Convenio con la Universidad Técnica de Berlín, antes de que se enviaran las leyes de las nuevas Universidades de O’Higgins y Aysén.

 

La gestión de la rectora Roxana Pey para establecer un nexo de esta Casa de Estudios con aspectos sociales de la Región, resulta valiosa. Sin embargo proponer carreras tradicionales  no resulta conveniente para atraer a alumnos, académicos e investigadores de otras partes del país y del mundo. Como sugerimos, en las Comisiones de Formación de esta Universidad, resulta más atractivo y oportuno el tener menos carreras, más innovación e investigación en red con las instituciones  que ya están en la zona, como el INFOR, INIA y SERNAGEOMIN y los otros Centros de Estudios Superiores y de Investigación de la Patagonia.