Los investigadores, en colaboración con científicos australianos y europeos, lograron neutralizar la variante más infecciosa del Covid-19.

El nanoanticuerpo llamado W25 ha sido aislado desde una alpaca llamada Buddha y hoy es el nanoanticuerpo más poderoso para combatir el coronavirus.

El objetivo de los investigadores es desarrollar un tratamiento que pueda ser utilizado en forma de inhalador que, conteniendo este nanoanticuerpo, bloqueé la replicación del virus en el tracto respiratorio.

Sin embargo, hoy peligra el desarrollo de esta posible terapia por falta de financiamiento.

El equipo del Laboratorio de Biotecnología Médica de la Universidad Austral de Chile, liderado por el doctor Alejandro Rojas, luego de intensos meses de trabajo, ha logrado aislar un súper anticuerpo capaz de neutralizar completamente al Coronavirus a partir de alpacas.

” A diferencia de otros mamíferos, los camélidos incluidas alpacas y llamas se defienden de enfermedades produciendo anticuerpos muy simples, lo que hace posible extraer la información genética para reconstruir esta inmunidad en el laboratorio. Gracias a avanzadas herramientas de biología molecular hemos estudiado esta inmunidad de las alpacas para la defensa contra el coronavirus, mientras se genera una vacuna efectiva y segura”, cuenta el Dr.  Alejandro Rojas.

Esta es la única investigación hoy en el mundo que ha dado resultados sobre las nuevas variantes de Covid. Lo anterior llevó a que el parlamento aprobara de manera unánime      -130 votos a favor ninguno en contra- recomendar al ejecutivo financiar con 3 millones de dólares el proyecto, pero inexplicablemente el ejecutivo negó los fondos. Según la estimación del Dr. Rojas: “Si nos hubieran apoyado hace un año, ya podríamos estar en fases clínicas colaborando en la respuesta sanitaria.”

La pregunta del millón es por qué el gobierno de Sebastián Piñera decidió gastar 200 millones de dólares para la compra de vacunas en el extranjero (“Fondo para Vacunas COVID”) y no 3,5 millones de dólares para desarrollar una terapia dentro del país (por lo demás, exportable).

Sé lo que está pensando… Afortunadamente, este mes el gobierno regional decidió aportar $200 millones de pesos (0,29 millones de dólares) al laboratorio del Dr. Rojas, a los cuales la Universidad Austral va a sumar otros $10 millones de pesos. Esto permitirá financiar ensayos de eficacia y toxicidad para presentar los antecedentes ante el Instituto de Salud Pública (ISP). Sin embargo, se requiere aún el financiamiento restante para desarrollar las miles de dosis y la implementación de un estudio clínico de Fase 1 (que pruebe la seguridad del antiviral en pacientes); y, posteriormente, realizarlo en Fase a pacientes infectados por SARS-CoV-19.

Es fundamental que el Estado cuente con alguna forma de enfrentar emergencias biológicas y que no dependa de las (muchas veces arbitrarias) decisiones del gobierno de turno.

Hoy podemos contabilizar en el país más de 30.000 muertos por una emergencia de naturaleza biológica y no contamos con ningún organismo que pueda reaccionar rápidamente.

La creación del Fondo Nacional para Emergencias Biológicas (FONAEB) y que cuente con recursos, con comités expertos de evaluadores nacionales e internacionales (para poder hacer buen uso de los recursos) y de acción rápida, permitiría coordinar respuestas de trazabilidad, así como respuestas para el desarrollo de vacunas y terapias. Esto permitiría no sólo para enfrentar pandemias, sino hacer frente a diferentes amenazas biológicas que se dan a nivel nacional, así como para aumentar la autonomía biomédica de nuestro país.

Nota: basado en la columna del Dr. Pablo Razeto, en EMOL.
https://comentarista.emol.com/1158942/16924301/Pablo-Razeto.html