“La parte del león” es el primer estudio, de marzo de 2013, que intenta obtener una visión más comprensiva de la real participación de los súper ricos en el ingreso de Chile.

Pensemos que, durante estos años, incluidos los de la pandemia, los más ricos han aumentado sus fortunas, transformando a Chile no solo en el país más desigual de la OCDE sino uno de los más desiguales del mundo.

Los resultados confirman las sospechas de varios autores, como Meller (1999), Contreras (1999), Contreras et al (2001) y López y Figueroa (2011), de que el real problema de distribución en Chile está en lo más alto de la distribución y no tanto dentro del grueso de la población (90% o aun 99% de ella), donde la distribución tiende a ser relativamente pareja.

Qué significa eso: Que, realmente, es en el 1% más rico -y sobretodo el 0,1% y 0,01% más rico- donde se concentra el ingreso, es decir, en una estimación conservadora del ingreso de los súper ricos, su participación en el ingreso personal total es extraordinariamente alta; llegando a más de 30% para el 1% con mayores ingresos. Esto que quiere decir que el 1% se lleva el 30% de los ingresos del país.

Pero veamos esta cifra con mayor detalle. El 0,1% de este 1% se queda con el 17% del ingreso del país y, lo que es peor aun, el 0,01% más rico se queda con el 10% del total.

Como lo señala Daniel Matamala en su libro “Poderoso caballero”, dicho de otra manera, el 0,1% más rico tiene ingresos per cápita 214 veces superiores al 99.9% restante. Y el 0,01% más adinerado de este país concentra ingresos 1.122 veces al 99,99%. En otras palabras, sacando las cuentas del número de habitantes del país, llegamos a que 543 hogares concentran el 10% de los ingresos de Chile.

El informe “Riqueza Global”, elaborado por The Boston Consulting Group en 2015, indica que antes de la pandemia 45 hogares de nuestro país gozaban de una fortuna financiera que supera los 100 millones de dólares es decir el 0,001%.

Y ya que tanto nos gusta compararnos con países desarrollados, debemos indicar que:

El 1% de Chile se lleva el 30.5%

En EEUU el 1% se lleva el 21%

En Canadá el 1% se lleva el 14,7%

En Alemania el 1% se lleva 12,1%

Y, en Suecia el 1% se lleva el 9,1%

No ahondaremos en el porcentaje que se lleva el 0,01%, ya que se profundiza la diferencia. Pero veamos solo un ejemplo

El 0,01% en Chile se lleva el 17% y el mismo 0,01 % en Estados Unidos el 5,8%.

En Chile, quiénes son estas familias:

El grupo Luksic con Banco de Chile, bebidas CCU, Sudamericana de vapores, Madeco, Canal13, Antofagasta minerals, por nombrar las principales empresas.

El grupo Matte dueño de Colbún, forestales (CMPC), Entel, Banco Bice.

El grupo Angelini, propietario de Copec, Metrogas, Forestal arauco, Corpesca, entre otros.

El grupo Saieh dueños del banco Itau-corpbanca, Copesa, Unimarc, Alvi, Mayorista10, Construmart, malls, outless, hotel Mandarin oriental y más.

No podemos dejar a fuera de este selecto grupo a la familia Said , Ponce Lerou y, por supuesto, a la familia Piñera.

Pero en este escenario de alta concentración de riqueza, ¿Cuál es el problema? Uno grave. El economista francés Thomas Piketty no duda en señalarlo: “es una de las más grandes amenazas a la democracia”.

En los escándalos del grupo Penta, que fueron sancionados por la justicia chilena con clases de ética; la intromisión en la política por parte se SQM, con financiamiento ilegal a los partidos; o la condena por cohecho al ex senador Orpis y a Corpesca, es la democracia la que está en peligro.

En la actual coyuntura, es el proceso constituyente el que está en juego. Queremos un proceso democrático, limpio, justo; y, por lo tanto, no podemos dejárselo al mercado, la publicidad o la influencia en los votos.