Mucho se ha hablado del derrumbe de los partidos políticos tradicionales, señalando que algunos se desfondaron y vaticinando la desaparición de unos a manos de otros. A la base de estas declaraciones hay muchas percepciones, muchas intuiciones, pero bastante poco de cifras.

Vamos por partes…

La elección de constituyentes podríamos decir que es una elección diferente, ya que será un evento único, que no lo hace comparable con nada antes y nada después. Esta especificidad se expresa, claramente, en el apabullante triunfo de los candidatos independientes.

La elección de gobernador también tiene lo propio. Es la primera que se realiza en el país y todavía queda mucho por ver, tomando en cuenta la segunda vuelta.

En cambio, las elecciones de alcaldes y concejales merecen a nuestro juicio, una mirada más detenida. Estas elecciones ya tienen historia y, en virtud de ella, es posible mirar con atención los resultados, intentando encontrar respuestas al “nuevo” escenario político.

Unas primeras miradas a los resultados por cargo, señalan lo siguiente:

PARTIDOSALCALDES (número)CONCEJALES (número)
2016202120162021
UDI5321391294
RN4732444374
EVOPOLI013861
 
PDC4346228359
PS2522298274
PPD1717227200
PR911168174
 
PC3680156
FA112s/i127

Se observa que es el conglomerado de derecha quien sufre la mayor derrota. No así la Unidad Constituyente.

A la DC le va bastante bien en ambas instancias.

Y, si bien, el PC y FA sacan una muy buena votación, juntos no alcanzan la representación de la DC.

Ahora, vamos a revisar los porcentajes de votos obtenidos en esta elección:

PARTIDOSALCALDE (%)CONCEJALES (%)
UDI7,979,90
RN8,1312,88
EVOPOLI0,934,48
 
PDC9,1011,53 (unido al PRO y CIUDADANOS)
PRO0,11 
CIUDADANOS0,24 
PS5,019,23
PPD3,766,08
PR2,026,70
LIBERAL0,330,55
 
PC5,229,23
FA  
COMUNES0,662,17
CONVERGENCIA SOCIAL0,853,02
RD4,133,39

La lectura de los resultados permite señalar que, en alcaldes, la derecha alcanza el 17, 03% más independientes (8.87%), llegando al 25.9%; a esto faltan sumar los resultados del PRI y de partidos pequeños y con baja votación.

Por su parte, el PC Y el FA logran el 10, 86%; más independientes y otros (4%) alcanzan un 14, 86%, aproximadamente.

El conglomerado Unidad Constituyente consigue el 20,57%; si se agregan los independientes (4, 22%), alcanza el 24,22%, aproximadamente.

Por último, Independientes fuera de todo pacto representan el 28, 58%.

En concejales la derecha recupera cierta votación, pero con resultados inferiores a los de años anteriores. En total alcanza sobre el 25%, si se suman los votos de Republicanos (3, 10%) logra un 28%, aproximadamente.

Por su parte el PC y el FA alcanzan el 17, 81%.

Unidad Constituyente suma el 34, 02%.

Y, los independientes se quedan con el 1,51%, lo que puede explicarse por la gran cantidad de independientes que estaban en pactos.

Estos datos ayudan a visualizar un escenario complejo, donde los grandes ganadores de la jornada son los independientes, quienes curiosamente solo pierden en concejales y por paliza.

Si nos atrevemos a aventurar una explicación es que la clase política en su conjunto, con el reality que ha protagonizado estos días, solo muestra lo alejada que se encuentra de los ciudadanos y ciudadanas, sin lograr comprender que el problema no son precisamente los partidos políticos -entendidos estos como expresión de culturas, ideas, proyectos- sino los ciudadanos que sienten desafección con las políticas cupulares.

Lo anterior, a nuestro juicio, explicaría el desastre electoral de la DC y el PPD en la constituyente, quienes no llevan candidatos con trabajo territorial sino “figuras cupulares”. En cambio, donde logran llevar candidatos con trabajo territorial, como es el caso de alcaldías y concejalías, las fuerzas se estabilizan. Otro ejemplo es la irrupción de la Lista del Pueblo, que lo que hace es justamente conectar y reunir a líderes sociales y territoriales, ajenos a las lógicas y prácticas partidistas cupulares.

De este modo, se hace posible abordar el conjunto de los resultados electorales y no solo los del proceso constituyente; además, quienes creen que el independentismo es un valor en sí mismo reconocido por el electorado se equivocan.

El espectáculo que brindan TODOS los actores solo refleja, a nuestro juicio, la distancia entre la ciudadanía y la política; y eso explica la desafección de la política y el hecho que vote el 42% del padrón electoral.

Quien crea que se está salvando… solo revise los datos y trate de leer qué dice la ciudadanía y no lo que quiere que esta diga. La construcción de amplias mayorías para llevar a cabo las transformaciones que nuestro país necesita, mayorías que superen el 66% -de, por ejemplo, la asamblea, constituyente-; mayorías que permitan ganar el plebiscito de salida; mayorías que den conducción, estabilidad, crecimiento y los profundos cambios que requiere el Chile de hoy.

Esas mayorías, creemos, están a nivel local, en las bases, en el campo y la ciudad, en el mundo popular y en los sectores medios…. Sin todos no construiremos un futuro mejor…. Por ello, no debemos confundir a las élites políticas con los partidos políticos.

Si se quieren llevar a cabo cambios estructurales es necesario articular los distintos mundos, articular el movimiento popular en toda su diversidad, trabajar en el eje neoliberalismo / antineoliberalismo, superando el eje derecha / izquierda.

En el mundo popular las medidas neoliberales tienen a todas las personas con trabajos precarios, mala educación, desigualdad, malas condiciones materiales, deterioro del medio ambiente. El sistema no pregunta si eres de derecha, centro o izquierda…, por lo tanto, el primer gran desafío de la convención constituyente es establecer ese criterio y no caer en el viejo juego promovido por los dueños del modelo de dividir para gobernar, entre otros.

La “pelea política” es una pelea de la élite, esa élite que tiene todas las condiciones para vivir cómodamente, que no sufre con la pandemia, que tiene trabajo y lo realiza desde sus hogares, que no necesita acudir al retiro del 10%, que no espera un bono para complementar ingresos, que no sabe de la importancia de la renta básica universal… Esa élite que no sobrevive angustiada y sin saber si llegará, o no, a fin de mes.

Esa élite fue la que perdió, la que se desfondó en esta última elección. El problema, al parecer, es que actúan como si nada hubiese pasado, como tan bien lo describe una escena de la película “Sexto sentido”…  “es que no saben que están muertos”.