Explican que la mejor opción es usar el espacio físico para enfermos terminales, discapacitados o adultos mayores enfermos.

El sargento Juan Carlos Orellana, presidente de Asociación de Funcionarios Penintenciarios de Gendarmería, se refirió a la polémica por la que atraviesa el penal Punta Peuco y comentó que lo mejor es “transformarlo en una cárcel tradicional”.También habló de la situación que viven los reos internados actualmente y confesó que ya no existen los privilegios de antes, “con las denuncias se han ido cambiando”, dijo.Orellana, en entrevista con Tele13 radio, indicó que, “nosotros consideramos que el Gobierno no debe darse el lujo de cerrar una cárcel, para que ayude a descongestionar el sistema”.Dijo que el espacio físico de Punta Peuco, “debería utilizarse para internos con estado terminal, o personas de la tercera edad que tienen penas menores, o personas que cumplen cárcel y son discapacitadas”, esto principalmente por el estado de hacinamiento en la que viven los internos.En comparación con otros recintos carcelarios, el dirigente precisó que el espacio que usan los reos son mucho más grande. “Es muy distinto al promedio de los penales. En una celda hay hasta dos reos, en el resto hay de tres hacia arriba (…) tiene mayor relación de metros cuadrados por reo”.Además, dijo que las visitas van más seguido autorizadas extraordinariamente y los presos tienen mejor alimentación, pues las familias se las proporcionan.