La ubicación de movimientos telúricos del fin de semana estuvieron cercanos al ocurrido el 3 de marzo de 1985. Ese día, el registro fue de 7.8 Richter. Marcelo Lagos dijo que “nunca hay que bajar la guardia”.
Un llamado a la tranquilidad, a no olvidar que vivimos en un país sísmico, y a descartar un enjambre sísmico, realizó un grupo de expertos tras los temblores que se sintieron con fuerza durante el sábado y domingo en la región de Valparaíso. Los profesionales, eso sí, no ocultaron un antecedente científico: los sismos ocurridos el fin de semana, se ubican muy cerca del terremoto de marzo de 1985, el que registró 7.8 Ritcher.
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En conversación con La Estrella de Valparaíso, Ariel Césped, fundador y director de Chile Sismos descartó un “enjambre sísmico”, y se adelantó a asegurar que no ocurrirá un sismo mayor al que se registró la noche del sábado, al menos en los próximos días.
“Esta cantidad de temblores es una condición natural después de un gran sismo. Ayer (sábado) a las 23.36 hubo un temblor de magnitud 6.1 (luego fue corregido) al oeste de Valparaíso y esta seguidilla de temblores que ha ocurrido y que siguen ocurriendo son parte de las réplicas naturales de un evento de esta magnitud. Hay que recordar que esta área lleva más de 32 años sin moverse y hasta ahora el comportamiento de las réplicas ha sido normal y bastante ceñido a las leyes naturales de la sismología”, dijo el ingeniero mecánico.
Césped aseguró que es poco probable que exista un temblor mayor al ocurrido la noche del sábado. “Hay que recordar la Ley de Bath que nos dice que al menos debiera ocurrir una réplica de magnitud 5, es un grado menos que la magnitud del sismo principal. El sábado ocurrió una réplica de magnitud 4.7 algunos minutos después del temblor más grande y se ajustaría a la réplica principal, pero no impide descartar que habrá otros sismos perceptibles en magnitudes superiores a 4.0 ó 4.5. Estas réplicas probablemente se van a prolongar por unos tres días hasta que la zona vuelva a bloquearse y a estabilizarse”, aseguró.
Sobre el llamado “enjambre sísmico”, acotó que este fenómeno “se caracteriza por ser una serie de sismos pequeños sin haber un sismo principal. Pueden ser un grupo de sismos que no están relacionados a un sismo principal, pero en este evento en particular ocurrido el sábado hubo una cantidad de sismos antes del temblor principal que se identifican como ‘foreshocks’ o sismos precursores, luego ocurre el sismo principal y ocurren las réplicas o ‘aftershocks’, entonces lo que estamos percibiendo ya son las réplicas y no es un enjambre sísmico como tal. El comportamiento de 1985 con el de ahora fue bastante similar, la diferencia es la magnitud del sismo principal”, aseveró.
A propósito de esa asociación, los sismos ocurridos el fin de semana tuvieron una ubicación a unos 40 kilómetros de las costas de Valparaíso, en la Latitud 33° y Longitud 72°, la misma ubicación que ocasionó el terremoto del 3 de marzo de 1985 y cuya magnitud fue de 7.8 grados en la escala de Richter.
“Este sismo ocurrió en una parte de la dorsal que está frente a las costas de Valparaíso que está a 45 kilómetros mar adentro y cerca de la zona de subducción, entonces es una zona que había estado bloqueada hace 32 años y es parte de la sismicidad natural del área. Es parte del flanco norte de la zona de ruptura del terremoto de 1985”, señaló Césped.
El geólogo y académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Marcelo Lagos conversó con El Mercurio de Valparaíso. Ahí, analizó lo ocurrido el sábado por la noche. “Acá se mira el proceso como un fenómeno normal porque la magnitud de los eventos fue aumentando desde las 19:45 hasta terminar en un evento principal a las 23:38 y luego comenzó a disminuir. A todos los eventos antecesores se les denomina precursores y a los seguidos del principal, réplicas; todos fueron en una misma área geográfica”.
Agregó que es patrón “que generalmente caracteriza a un temblor importante, no siempre es así, pero sí ocurre. El ejemplo es el terremoto de 1985 que a diferencia del evento de ayer, que fue un evento menor, comenzó a temblar en febrero, no paraba de temblar y gradualmente fue aumentando su frecuencia e intensidad hasta que se detonó el 3 de marzo el terremoto; lo mismo pasó el 2014 en Iquique, pero en el año 2010 no hubo una señal previa clara que diera cuenta de algún tipo de suceso”.
En este escenario, Lagos acotó que “a veces los grandes terremotos avisan con terremotos precursores, ejemplo es el 85’ y el 2014, y otras veces no avisan como fue el terremoto del 2010”.
Sobre el área afectada Lagos, explicó que “todo se localiza en la zona de acoplamiento intersísmico que es una zona que va entre los 0 y los 60 kilómetros de profundidad, y en ese rango ocurren los terremotos en Chile que pueden producir tsunamis”.
Qué ocurrió en 1985. Archivos de El Mercurio de Valparaíso, replican una intensa actividad sísmica en febrero, que incluso fue reportada el 27 de febrero con la ocurrencia de 270 temblores en tres días. Días después comenzó un éxodo de veraneantes desde la zona costera a otras áreas del país y la salida de la zona de unos diez mil automóviles.
Aunque los expertos comparan ambos fenómenos, aclaran que lo ocurrido previo al terremoto de 1985 tuvo mayor intensidad, y explicaron que los terremotos no son semejantes entre sí. Aún así, afirmaron que la posibilidad de un sismo mayor, no se puede descartar.
Publicado por: Juan Riquelme Díaz

fuente   soychile