Qué duda cabe que pocos políticos aprovechan su oportunidad como lo ha hecho Yasna Provoste. Un escenario complejo, una crisis de representatividad, un gobierno que no se aburre de hacerse autogoles. Lo que sin dudas repercute en los candidatos de derecha, que intentan despegarse del gobierno, pero sin conseguirlo, configurando un escenario complejo y poco creíble para la ciudadanía.

La centro-izquierda, por su parte, tiene todo para ganar por paliza en la próxima elección presidencial, pero adolece de algo fundamental: candidato, o candidata. Ni Heraldo Muñoz, ni Mónica Rincón, menos Paula Narváez parecen repuntar o más bien despegar en las encuestas. En este cuadro ni siquiera nombro a los candidatos del Frente Amplio, que tienen campañas más bien testimoniales.

En este contexto difuso aparece, además, el fenómeno Pamela Jiles; que hace temblar las encuestas. Pamela es un fenómeno, peligroso y complejo, pero fenómeno, al fin y al cabo, porque los personajes con tintes populistas siempre lo son.

Jadue, tiende a la baja y el fenómeno Jiles es por ahora a quien más afecta. Ser miembro del Partido comunista es el factor utilizado por la derecha para generar miedo y fue hasta el argumento que utilizó Javiera Parada para intentar denostarlo; hecho curioso cuando era la militancia de su padre, pero bueno ese es otro tema.

En este escenario complejo, Yasna Provoste ha actuado con maestría, ha golpeado al gobierno con dureza, lo que causa el regocijo de muchos. Un gobierno con el 6% de popularidad, que no tiene muchos defensores y al que le ha tendido la mano; generando espacios para que la figura presidencial tome cierto protagonismo, pero Piñera es Piñera y rechazó toda ayuda.

Luego del fallo del TC, cuando Provoste le da la gracias al gobierno, por aprobar el proyecto enviado por el Senado, da muestras de su altura de estadista, colocándose por sobre la contingencia. Pero mañana volverá a golpearlo, ya que el gobierno vuelve a la carga con la incorporación de un impuesto a los retiros. Un gobierno que no termina de aprender. Y, Yasna Provoste quien seguirá cosechando victorias y elogios por todo lo hecho en los últimos días, ¿tiene alguna chance real de ser candidata presidencial?

Para ser sinceros muy pocas. El tiempo y su partido le juegan en contra. Quedan pocos días para las elecciones y pocos, también, para que se cierre la inscripción de las primarias para los candidatos del Unidad Constituyente.

Poco tiempo para que alguno de los candidatos de los distintos partidos se baje, aunque no superen los 3 puntos en las encuestas. La misma DC ya proclamó a Ximena Rincón, que tampoco despega. Y, en la junta de la DC se ve poco probable que aparezca el nombre de Provoste. Rincón ganó la primaria interna, limpia y justamente, y ella misma muy orgullosa declaró ayer que ella apoyaba a Yasna y Yasna la apoyaba a ella.

Quizás el único escenario, que le quede es no tener primarias, pero no puede ser la DC quien las bote o, bien, esperar que otro partido la nomine como su candidata, pero parece poco probable a pesar de las alzas en encuestas y sobretodo de su trabajo, con el que ha logrado algo que parecía imposible: unir a la oposición, dando claros signos de gran manejo y entregando certezas de gobernabilidad.

En los pasillos del Congreso se señala que “ayudó, enormemente, el estilo de liderazgo de Yasna Provoste. Se ha tomado la molestia de hablar con todos los líderes de toda la oposición, incluidos el PC y el Frente Amplio. Es muy acogedora y absorbe las diferencias con mucha facilidad”, destacó el jefe de bancada de diputados DC, Daniel Verdessi.

La misma Provoste dejó una puerta abierta para una eventual candidatura al señalar: “Hoy estamos dedicados 100% a la tarea que es la conducción de la mesa del Senado”; nadie le preguntó por mañana.

En la última encuesta publicada por el CEP Provoste obtuvo más aprobación que el resto de los candidatos de su sector; y eso que  aún no se contabilizan estos últimos días, en los cuales ha tenido un rol protagónico en aglutinar a la oposición y, también, retomar los lazos con las bancadas de la Cámara de Diputadas y Diputados.

En la centro-izquierda explicaron que eso se logró gracias a la “transparencia” y “actitud proactiva” que –subrayaron– demostró la parlamentaria en estos días. Especialmente desde fines de la semana pasada, cuando fue contactada por La Moneda como interlocutora, remarcó El Mostrador. Además, el medio agrega: “Es que Provoste –detallaron– se comunicó e informó en todo momento a las bancadas de oposición de sus conversaciones con el Gobierno, con lo que no solo despejó el fantasma de la cuestionada “cocina”, sino que generó confianza entre sus pares. Fue por eso que se decidió el mismo fin de semana darle un voto de confianza”, contó un senador. Provoste representaría una forma de llevar una voz única de la oposición por una vía institucional, ajena a intereses de candidaturas o dirigencias de partidos.

La buena relación de Provoste con los jefes de los comités de senadores le permitió una mayor fluidez para lograr consolidar su liderazgo, lo que es valorado también en la Cámara Baja, donde le reconocen una buena capacidad de gestión y ser un buen canal para mantener conexión entre ambas cámaras.

Por lo tanto, la centro izquierda podría verse enfrentada a un gran problema y es que las encuestas señalen que Yasna Provoste es la mejor carta para ganar las elecciones presidenciales, pero que aun así la oposición no pueda proclamarla.

Los más desconfiados señalan que todo puede ser parte de una operación de mayor alcance. Provoste le tiró un salvavidas al presidencialismo que Piñera no vio y o no quizo ver. Hoy, transformada en una figura de Estado, como presidenta del senado sería la carta del sistema político y económico frente a un eventual estallido social 2.0 que haga insostenible la permanecía del presidente Piñera. Y, para evitar el colapso del sistema Yasna Provoste en su condición de presidenta del Senado sería la llamada ha asumir la primera magistratura y con eso dar una válvula de escape a la presión social. Lo que en realidad tiene bastante poco asidero ya que la Constitución establece que “Si la vacancia se produjere faltando menos de dos años para la próxima elección presidencial, el Presidente será elegido por el Congreso Pleno por la mayoría absoluta de los senadores y diputados en ejercicio. La elección por el Congreso será hecha dentro de los diez días siguientes a la fecha de la vacancia y el elegido asumirá su cargo dentro de los treinta días siguientes”.

Solo el tiempo nos dirá el papel de jugará esta ex-Ministra de Educación, que fue acusada constitucionalmente el año 2006 y sancionada por 5 años sin poder ejercer cargos públicos; y que se reintentó, primero como diputada y luego como senadora… Hasta donde llegará….sin duda, esta historia continuará….