No es nuevo para nadie que en nuestro país los gobiernos ejercen presión sobre la prensa, con el objetivo de orientar las líneas editoriales hacia los grupos de poder.

La concentración de los medios de comunicación en nuestro país, en especial la televisión, dan cuenta de un sesgo informativo ya endémico.

El único canal de televisión abierta que escapa a este cerco mediático es en la actualidad La Red Televisión, señal que ha sabido interpretar los intereses y demandas de la ciudadanía.

Desde que este canal fuera comprado por empresarios norteamericanos y que la dirección ejecutiva está en manos del periodista Víctor Gutiérrez, las presiones empresariales sobre este medio han sido permanentes. A través de los auspicios, los sectores más conservadores han tenido la información bajo control, situación que ha sido más difícil en este medio.

Pauta Libre y Mentiras Verdaderas son programas que destacan por sus contenidos. Asimismo, han sumado destacadas y destacados periodistas como Alejandra Matus, José Antonio Neme, Mirna Schindler, Eduardo Fuentes y Mónica González; quienes han abordado los casos de corrupción sin eufemismos, entregando información relevante para la opinión pública.

La novedosa y desafiante apuesta editorial, en esencia crítica, es vista como una enemiga peligrosa por el gobierno; por lo que, la exjefa de gabinete del Presidente Piñera, Magdalena Díaz, al retomar su lugar en La Moneda y aprovechando su estadía en Miami contactó al dueño del canal La Red para exigir una moderación de los contenidos. Así lo informó el periodista Mirko Macari, quien sostuvo que «la Pollo Díaz, jefa de gabinete de Piñera, llamó a la propiedad del canal La Red, en Miami, para quejarse por los contenidos. La clásica presión por arriba y en la sombra».

La Red ha mejorado sustancialmente el nivel de sus audiencias y marcado la pauta noticiosa en el último tiempo. Esto, sumado a la calidad del equipo periodístico que posee, hace poco probable un cambio en su línea editorial.