Recientemente en Enero, el Consejo de Ministros, aprobó con condiciones la polémica central de río Cuervo, del proyecto de Energía Austral, ubicado en las proximidades del fiordo y la ciudad de Puerto Aysén. Esta iniciativa que conocemos desde sus inicios en 1989, partió como una Central de Pasada, aprovechando el desnivel de 480 mts., entre los lagos Yulton y Meullín, que desaguan por una verdadera cascada que constituye el río Cuervo al Fiordo.

Este está ubicado en la principal falla activa geológica de Chile desde Istmo de Ofqui próximo a la Laguna San Rafael, hasta Liquiñe en la Región de la Araucanía. Son numerosos los sismos y la actividad volcánica permanente vinculada a esta falla, como son los casos del Hudson, Chaitén, Calbuco y Caulle. El 2007 un enjambre sísmico de 3 meses, cobró la vida de 11 personas en Aysén, en las proximidades del proyecto.

 

Por estos motivos, el que se haya transformado en una central hidroeléctrica con un muro de 40 mts., y que entierra el sector de la casa de máquinas con turbinas, para aprovechar más el desnivel y subir el potencial a 640 MW sin definir su modo de transmisión eléctrica, resulta  un error aprobarlo, sin importantes exigencias y modificaciones previas.

 

Mucho más razonable y armonioso, resulta la central de pasada, que puede obtener más de 450 MW, que se puede realizar gradualmente y dejar esta importante energía a muy  bajo costo -con utilidades- para el consumo actual y potencial de la Provincia de Palena y de la Región de Aysén, y que incluso se puede compartir con las localidades vecinas de la Argentina. Esta energía económica, pondrá en valor todo el proceso de los recursos naturales. La agregación de valor de los peces, algas y mariscos, la madera de bosque nativo manejado, los productos de la biodiversidad, el turismo y los servicios,  económicamente significan más para el país, que los megaproyectos que además mejoran sustancialmente la vida de sus habitantes.

 

Cada una de las regiones de Chile tiene un gran potencial en Energía Renovables No Convencionales, de pequeñas y medianas centrales, centrales hidroeléctricas de pasada, viento, sol y otras que están en proceso de desarrollo a mediano plazo como la geotermia, mareomotriz y biomasa. No resulta entonces conveniente hacer significativos gastos y daños ambientales en grandes líneas de transmisión, sean estas terrestres o submarinas.