En ocasiones me sucede que leo y no creo lo que leo, debo decir que últimamente lamentablemente me está sucediendo con relativa frecuencia; trato de pensar que puede ser un buen ejercicio de tolerancia, de tratar de entender otras lógicas…, pero lo del señor Varela en El Mercurio merece una nota al margen, creo que ni él se da cuenta de la falta de respeto que comente con la Humanidad.

Cuando era pequeño mi profesora de básica en una escuela pública de Santiago, me enseñó que uno compara peras con peras y manzanas con manzanas; profesora que para Varela no hacía nada muy productivo salvo enseñarles a nuevas generaciones operaciones básicas, a leer y pensar.

Varela compara a Marx con Ford, el primero un pensador, filosofo, inútil de los quehaceres de la vida un mantenido, soñador -en palabras de Varela-, alguien que quería un mundo mejor, mira que estupidez; en la otra vereda, Ford un empresario, alguien que quería ganar dinero, para lo cual creó la producción en serie de los automóviles, bajando su valor para que los estadunidenses tuvieran acceso a este producto, un simpatizante nazi que se negó  a producir armamento para su país , no así para el Tercer Reich.

Ahora lo entiendo todo, entiendo a Varela y al medio que le da tribuna, El Mercurio,… nada de tonteras de pensar, soñar, crear, nada que no se pueda vender y comercializar, poner en una vitrina, en un mall; eliminemos filosofía, historia, arte de los planes de estudio del sistema escolar, son una pérdida de tiempo, un lavado de cerebro para las nuevas generaciones que se pueden desviar del mandamiento de producir; qué importa el planeta, la contaminación, el calentamiento global… patrañas, mentiras orquestadas desde Moscú.

Ahora entiendo, porque he logrado ver la luz: mujeres mal agradecidas, pueden lavar, planchar, hacer los quehaceres del hogar y no le dan las gracias, no arman un altar en sus casa a Édison, el creador de la electricidad… así son, nunca están contentas, solo él las libero del intenso trabajo de sus casas, por eso ahora pueden descansar, dormir a pata suelta… más encima otro hombre les regaló la píldora anticonceptiva, si ustedes se cuidan, incluso pueden hasta no tener hijos…. Y, así pueden salir a trabajar, a producir… qué más quieren sinceramente no lo entiendo.

Ideas peligrosas rondan sus cabezas ¡cuidado! no lean a esos perdedores y perdedoras, flojos y flojas que nada han hecho por ustedes como esos doctores y personal médico que está en los hospitales haciendo quizás qué; no saben que ya tenemos ventiladores comprados por los empresarios chilenos. Doctoras/ es, enfermeras/os, personal paramédico qué hacen, dejen de perder el tiempo salvando vidas, ya tenemos ventiladores.

Somos mal agradecidos qué duda cabe, tanto que hacen los empresarios por nosotros, nos regalan trabajo -aun cuando ellos mismos nos enseñan que nadie te regala nada-, nos cuidan en la pandemia, nos compran cosas. ¿Acaso a ustedes nos les a llegado la ayuda? Y todo lo hacen solo por el bien de la humanidad… Me acabo de dar cuenta que ellos son los verdaderos humanistas.