La bancada de senadores del Partido Socialista cuestionó la permanencia en el Consejo para la Transparencia de Vivianne Blanlot tras incorporarse al directorio de CMPC, empresa que está siendo investigada debido a la llamada colusión del papel tissue. 

 

A través de una declaración pública, los legisladores precisaron que “más allá de su legalidad, consideramos éticamente cuestionable que la presidenta del Consejo para la Transparencia acceda a un cargo en el directorio de una empresa, que se encuentra siendo objeto de una investigación, precisamente respecto de prácticas de mercado opacas e irregulares”.

 

Añadieron que “pensamos que la crisis de confianza que afecta a todos los actores públicos, obliga a una mayor prudencia en nuestros actos. Compartimos, en ese sentido las críticas hechas por diversos sectores y, en particular, por el ex presidente del Consejo, Don Raúl Urrutia”.

 

“Confiamos en que Vivianne Blanlot reflexionará acerca de las implicancias de esta situación y adoptará una decisión acorde a estos criterios y a la responsabilidad política que amerita el cargo público que detenta”, concluyeron.

 

“Si se mantiene en esta doble condición es por una tozudez y un desprecio tremendo hacia la opinión publica”

 

Por su parte, el senador Alfonso De Urresti en entrevista con Radio BioBio insistió en argumentar la solicitud que mediante una carta le hizo junto a un grupo de parlamentarios a Vivianne Blanlot para que renuncie no sólo a la presidencia del Consejo para la Transparencia, sino que también a ser miembro de esta entidad.

 

El parlamentario socialista explicó que “no es ilícito que ella lo haga pero por prudencia debiera dejarlo. Que ella se dedique a los negocios a los directorios, no hay ningún problema, pero cuando ella fue designada es precisamente por un grado de independencia, de transparencia, entonces con lo que ocurre en este país, su actuación esta dañando una institución, está dañando la transparencia”.

 

“Quiero señalar que ella ha perdido absoluta credibilidad. Y simplemente si se mantiene en esta doble condición es por una tozudez y un desprecio tremendo hacia la opinión publica”, sentenció De Urresti.