Parlamentario afirmó que regulaciones deben realizarse con la inteligencia necesaria para que los productores puedan tomar decisiones más eficientes y seguir competiendo. “Se requiere más regulación y más autorregulación”, recalcó.

En hora de incidentes en el Senado, el parlamentarios socialista Rabindranath Quinteros requirió al Ministerio de Economía adoptar las medidas necesarias para avanzar en un proceso de regulación efectiva a la industria salmonera. En hora de incidentes, el parlamentario por Los Lagos criticó la actuación de la industria salmonera y afirmó que el gobierno y las empresas deben avanzar en establecer límites firmes y claros para el desarrollo de esta actividad.

Afirmó que la industria salmonera, “habiendo realizado un importante impulso a la economía del país, no ha sabido –o no ha querido- encontrar un equilibrio entre la productividad, el cuidado ambiental, el respeto laboral y la armonía con las comunidades en las que se encuentra inserta”.

Apuntó que la salida de la noruega Marine Havest de Salmonchile constituye un llamado de atención a la forma en que ha venido actuando la industria y también a la actitud del Gobierno “en cuanto a establecer límites firmes y claros para el desarrollo de esta actividad”.

El congresista reconoció que durante la década del 90, la salmonicultura aportó crecimiento económico y generó empleo. No obstante, afirmó que con el paso del tiempo el panorama cambió “pero las salmoneras parecieron no notarlo, y siguieron produciendo grandes cantidades a un costo que resultó ser demasiado alto”.

Recordó que la crisis del virus ISA causó importantes estragos en la industria. Sin embargo, -puntualizó- “poco se aprendió de ese episodio, ni la muerte de los peces, ni la pérdida de empleos, ni el cierre de plantas, ni el daño al patrimonio económico fueron suficientes como para establecer un cambio profundo. No lo hizo el gobierno ni lo hicieron las salmoneras”.

“8 años después el escenario se repite. Y nuevamente hemos debido hacer control de daños porque no estábamos preparados. Ni las salmoneras que pronto volvieron a la sobrexplotación, ni el Estado, que siguió quedándose corto en regulación y fiscalización”, aseguró el legislador socialista.

“La industria salmonera ha actuado como si fuese dueña del territorio, le ha dado la espalda a la comunidad y no ha demostrado ningún interés en desarrollar una cultura de la responsabilidad social corporativa que le permita mejorar su conducta en materia empresarial, ambiental y comunitaria”.

Quinteros, precisó que cuando el Estado entrega una concesión acuícola no entrega solo una porción de agua, sino un ecosistema, destacando asó la validez de las regulaciones sanitarias que lleven –recalcó- “a establecer niveles de producción sostenibles en el largo tiempo”.

A su vez, agregó que se requiere que las regulaciones “se hagan con la inteligencia necesaria para que los productores puedan seguir tomando decisiones más eficientes y puedan seguir competiendo. Se requiere más regulación y más autorregulación”, insistió Quinteros.

“El Gobierno, a través del ministerio de Economía y la Subpesca, debe adoptar un rol más activo en la materia. Está muy bien que en algunas semanas se publiquen modificaciones al reglamento sanitario, pero se trata de una medida insuficiente para hacer frente a la magnitud del problema que estamos enfrentando. La propuesta de modificación de la Ley de Pesca y Acuicultura puede ser un buen espacio para hablar de cambios de fondo a la manera en que el país se relaciona con la actividad salmonera”, afirmó Quinteros.