El 20 de febrero de 1964 diario El Día daba a conocer la tragedia minera ocurrida en un pique de Andacollo, que dejó sepultado a siete mineros “Sepultados vivos 7 mineros: Andacollo”.

Con este titular en grandes caracteres el  diario El Día entregaba la noticia del accidente minero, el 20 de febrero de 1964 ,que impactó a la provincia, al país y al mundo. Junto con el titular se editaron las fotografías de los mineros que habían quedado atrampados, cuya noticia se extendió por varios días.

En el artículo del periodista Daniel Yáñez, con imágenes del fotógrafo Alfredo Espinoza, se daba cuenta de la magnitud del hecho. “Uno de los accidentes más graves de los últimos años se produjo en el interior de la mina Flor de Té, que es explotada por Mario Rojas Olivares, al hundirse una parte del cerro, a las 14: 45 horas dejando atrampados en el interior a siete obreros a los cuales se trata afanosamente de rescatar”.

La nota agregaba que los afectados fueron identificados como Jorge Román Polanco, Fernando Castillo, Nolberto del Carmen Castillo Cortés, Víctor Castillo, Juan Rodríguez, Américo Méndez y Orlando Flores. “Alrededor del sitio del hundimiento se congregó un gran número de personas que en silencio esperan los acontecimiento”. 

Cuando el rescate se tornaba eterno se logró establecer una dramática conversación a través de un sistema de micrófono que logró idear Alfredo Morales. Igualmente se les proporcionó alimentación manteniendo viva la esperanza. El 26 de febrero de 1964 se logró el rescate total de los mineros provocando júbilo entre los andacollinos. “Con pleno éxito y júbilo de todos finalizó en la madrugada el rescate de los mineros atrampados… júbilo y expectación hubo en todos los rostros. Había alegría por el feliz término de una jornada agotadora en que se buscó por todos los medios salvar con vida a todos los atrampados. A los 3.45 horas se hizo la última tronadura la que abrió paso al grupo de rescate para tomar contacto físico con los atrampados… conocidos los resultados de esta acción los familiares se acercaron hacia el boquete del pique donde esperaron y presentaron cuando eran sacados sus seres queridos”, planteaba el artículo.