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Querida Venezuela

Opinión

Querida Venezuela

por: Carlos Felipe Villa

Periodista

 

¿La historia se repite? O ¿Se repite sólo como penitencia de quienes son incapaces de escucharla? Eduardo Galeano nos enfoca en una realidad que hoy vive nuestra querida Venezuela que, desde su independencia con el apoyo de EE.UU., la difusión de las ideas liberales, el apoyo prestado por Gran Bretaña y los intereses económicos de los criollos, perjudicados por el monopolio comercial español como sucedió en toda América.

Sin embargo, las ideas independentistas. a pesar de los intentos de Gual y España (1797) y de Miranda (1806), no tuvieron éxito y sólo pudieron triunfar hasta que el Congreso Nacional declaró la independencia de Venezuela el 5 julio 1811, con una Constitución federal inspirada en la estadounidense, que abolía la esclavitud y los títulos de nobleza y declaraba la libertad de imprenta y comercio.

Hasta 1823, los independentistas, mandados primeramente por Miranda y luego por Bolívar, secundado por Mariño y Páez, hubieron de luchar contra los partidarios de la unión con la metrópoli (España), como José Tomás Boves, y los ejércitos españoles de Monteverde y Morillo.

Tras el congreso de Angostura (febrero 1819) y la unión de Nueva Granada y Venezuela en el nuevo estado de Colombia, una serie de victorias de Bolívar, especialmente las de Boyacá (1819) y Carabobo (1821), le permitieron expulsar definitivamente a los españoles del país (1823).

Hasta 1850. el gobierno del país lo ejerció la llamada oligarquía conservadora, representada por Páez. En 1848, con el apoyo de los conservadores, fue elegido presidente José Tadeo Monagas. quien no tardó en derivar hacia el partido liberal, encabezado por A. L. Guzmán.

Los Monagas (José Tadeo y su hermano José Gregorio) se turnaron en el poder, que adoptó formas dictatoriales. De 1858 a 1870 el país sufrió una terrible guerra civil entre conservadores y liberales, que desembocó en la dictadura de Antonio Guzmán Blanco.

La muerte de Guzmán Blanco marcó una época de gobiernos liberales. a los que siguió la dictadura del general Crespo (1892). El incremento de la deuda nacional coincidió con las disputas con Gran Bretaña a causa de los límites de la Guayana.

La muerte de Crespo y las rivalidades de quienes rodeaban a Andrade crearon un vacío de poder, que aprovechó en 1899 el caudillo Tachirense Cipriano Castro para abrirse paso hasta Caracas a la cabeza de un pequeño ejército.

Las dictaduras en Venezuela continúan con Gómez, la cual se prolongó hasta su muerte (1935) Gobernó el país como propiedad privada e instauró un régimen de terror policíaco. Gracias al descubrimiento de las fabulosas reservas de petróleo, pudo liquidar la deuda nacional y construir carreteras y otras obras públicas, pero no solucionó los problemas sociales y educativos ni modernizó la agricultura.

A su muerte ocupó el poder su ministro de Defensa, Eleazar López Comieras, quien liberalizó el régimen, estableció la libertad de prensa y asociación y promulgó una nueva Constitución (1936). Acabado su mandato en 1941. le sucedió el general Medina Angarria.

A pesar del progreso aportado por el régimen de López Contreras, continuaban vigentes el latifundismo. el fraude electoral y la mala administración de los fondos obtenidos del petróleo, dedicados a sostener una numerosa burocracia, a la construcción de obras de embellecimiento y a aumentar la fortuna de los grupos gobernantes.

Contra ellos se levantó un movimiento militar del grupo de Acción Democrática (AD) que llevó al poder a Rómulo Betancourt y tras él a Rómulo Gallegos (1947), quienes declararon legal el partido comunista, implantaron el sufragio universal e intentaron una reforma agraria.

Un nuevo levantamiento militar llevó al poder al coronel Carlos Chalbaud, que fue asesinado en 1950. Una parodia de elecciones elevó a la presidencia a Marcos Pérez Jiménez (1952), que dirigió los recursos del petróleo a financiar un programa de obras públicas y de modernización del ejército, declaró fuera de la ley al partido comunista y a la Acción Democrática, redujo los demás a la impotencia y amasó una gran fortuna, mientras su policía se imponía por el terror y la tortura.

En enero de 1958 una revolución popular a la que se sumó la Marina le obligó a huir del país y refugiarse en EE.UU. Tras el gobierno provisional del almirante Larrazábal. Fue elegido presidente Rómulo Betancourt. que recibió la colaboración de los socialdemócratas de Rafael Caldera.

El nuevo gobierno se preocupó por el mejoramiento de la educación y de la seguridad social, el progreso de la agricultura, la redistribución de los latifundios y el aprovechamiento hidroeléctrico.

Pero hubo de hacer frente a guerrillas casuistas (FALN) y a sublevaciones extremistas de derecha, en general promovidas por elementos del ejército apoyados por el dictador dominicano Trujillo.

Las elecciones de diciembre de 1963 llevaron a la presidencia de la República a Raúl Leoni. candidato de AD. Presionado por la intensificación de la lucha guerrillera, trasplantada a los núcleos urbanos a partir de 1965.

Leoni buscó un contrapeso en la colaboración de sectores radicales e izquierdistas. Con ello consiguió un relativo aislamiento de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), cuyo dirigente. Douglas Bravo, fue expulsado en abril de 1967 del partido comunista, que condenaba al mismo tiempo la lucha armada y el terrorismo político.

Las indecisiones de R. Leoni provocaron a fines de 1967 la escisión de un núcleo radical de AD, agrupado posteriormente en torno a Luis Bertrán Prieto y su Movimiento Electoral Popular (MEP). En las elecciones de diciembre de 1968 triunfó Rafael Caldera, miembro del socialcristiano COPEI (Comité de Acción Política Electoral Independiente).

Sus primeras medidas importantes fueron la concesión de una amnistía a los guerrilleros del FALN y el restablecimiento de la legalidad del partido comunista. Sin embargo, las acciones guerrilleras volvieron a proliferar en 1972.

La firma de numerosos convenios colectivos y una cierta aceleración en el reparto de tierras mejoraron el ambiente laboral de la ciudad y el campo, y una ley prohibió el establecimiento de centros bancarios cuyo capital no fuera totalmente nacional.

En diciembre de 1973 fue elegido Carlos Andrés Pérez (AD) para la presidencia de la República, y su partido obtuvo la mayoría en ambas cámaras del Congreso. En 1974 se promulgó la Ley de Nacionalización de la industria del hierro y Venezuela se integró en el Grupo Andino.

En 1975 se nacionalizó la industria petrolera con el consenso básico de todas las fuerzas políticas. En las elecciones presidenciales de diciembre de 1978 venció el democristiano Luis Herrera Campins (COPEI).

La caída de los precios del crudo obligó al nuevo Gobierno a adoptar una política de austeridad que condicionó su derrota en las elecciones de 1983 frente al candidato de AD. que no pudo solucionar la deuda externa ni la elevada tasa de paro.

Carlos Andrés Pérez volvió a la presidencia en 1988 y anunció un plan de choque para devolver el dinamismo a la economía, pero el agravamiento de la crisis desencadenó protestas populares y un fallido golpe de Estado militar encabezado por Hugo Chávez (febrero 1992).

El presidente fue acusado un año más tarde de corrupción y procesado por el Tribunal Supremo. Tras su destitución, fue nombrado un presidente interino hasta las elecciones anticipadas de diciembre de 1993, en las cuales venció Rafael Caldera al frente de Convergencia Nacional. A pesar de los intentos del nuevo Gobierno, el país continuó bajo una dura crisis económica y las consecuentes protestas populares.

Con el apoyo de la izquierda, el ex coronel golpista Hugo Chávez fue elegido presidente en diciembre de 1998 con un programa ambicioso de reformas que incluyó la elección de una Asamblea Constituyente y la aprobación por referéndum de la nueva Constitución (1999) que mantuvo el régimen presidencialista.

Chávez aumentó los poderes presidenciales, abolió el Senado y autorizó la reelección del jefe del Estado para un segundo mandato de seis años. Chávez fue reelegido en 2000 y dos años más tarde sufrió un golpe de Estado militar.

El presidente fue encarcelado y sustituido por un Gobierno interino, aunque tras 48 horas de agitación social recuperó el poder (13 abril 2002). La inestabilidad política y la grave crisis económica llevaron a una huelga general que se prolongó durante dos meses (diciembre 2002-febrero 2003).

Por su parte Nicolas Maduro ha encabezado un gobierno con tintes democráticos y dictatoriales, lo cual se repite la historia de nuestra querida Venezuela, donde es el pueblo que hoy enfrenta momentos difíciles.

La República Bolivariana de Venezuela tiene un sistema de gobierno presidencial. De acuerdo al Artículo 2 de la Constitución aprobada en referéndum popular en diciembre de 1999, Venezuela es un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia. De la Constitución de 1999 se desprende que el gobierno venezolano es democrático, participativo, protagónico, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables. Lamentablemente esto sólo es una declaración pues la realidad es otra.

A un día de que Juan Guaidó se proclamara Presidente Encargado de Venezuela, Nicolás Maduro fue enfático en señalar que “jamás” renunciará a la Presidencia. Así lo señaló tras recibir el respaldo del Tribunal Supremo y de las Fuerzas Armadas. Flanqueado por los altos mandos militares y el ministro de la Defensa, general Vladimir Padrino López, aseguró que la decisión de Guaidó es un “golpe de Estado” en marcha. Afirmó, además, que “estamos aquí para evitar una guerra civil”. Repitiendo la historia.

Para salir de este conflicto hay que buscar la salida pacífica y dialogada, de lo contrario, puede haber una guerra civil. Se repite la historia.

 

 

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