La Presidenta Michelle Bachelet recibió el informe de sistematización del Proceso Constituyente Indígena, el que fue liderado por el Ministerio de Desarrollo Social y en el que participaron más de 17 mil personas en todo el país.
En una ceremonia realizada esta mañana en el Salón Montt Varas del Palacio de La Moneda, el Ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, hizo entrega del informe de sistematización del Proceso Constituyente Indígena, a la Presidenta de la República, Michelle Bachelet. Este proceso histórico es considerado uno de los más importantes para el país en materia de participación de los pueblos indígenas.

En el lugar estuvieron presentes los consejeros del Consejo de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, representantes de organismos internacionales, de las universidades participantes y de la sociedad civil.

Este proceso, diferenciado y específico, se desarrolló en el marco del Proceso Constituyente a nivel nacional, en base al Convenio N° 169 de la OIT, y tuvo por objeto recabar los principales derechos que los pueblos Aymara, Quechua, Atacameño, Diaguita, Colla, Rapa Nui, Mapuche, Kawashkar y Yagán consideran deber ser recogidos en la nueva Cata Fundamental.

El proceso contó con tres modalidades: encuentros convocados, encuentros autoconvocados y participación individual vía web, en la que participaron 17.016 personas a nivel nacional. La sistematización nacional de este proceso fue además objeto de análisis por parte de un Comité Consultivo y de Seguimiento integrado por los Organismos Internacionales y consejeros de CONADI.

En este contexto, la Jefa de Estado destacó que “estamos hablando de 605 encuentros que se realizaron entre los meses de agosto y diciembre de 2016. De ellos, 255 corresponden a reuniones convocadas por el Ministerio de Desarrollo Social y 350 a encuentros autoconvocados. Otras 538 personas participaron a través de internet”.

Entre las conclusiones de la instancia, se mencionan los derechos políticos de representación diferenciada, especialmente en el Congreso Nacional y en los territorios; derechos culturales y lingüísticos; y derecho a la tierra, el territorio y los recursos naturales, entre otros.

“Las propuestas más relevantes que se expresan en estas actas serán consideradas en el proyecto de nueva Constitución que enviaremos al Congreso Nacional. Las normas referidas al reconocimiento constitucional y otros temas específicos de los pueblos indígenas, serán, naturalmente, sometidas a consulta indígena, tal y como prevé el Convenio 169 de la OIT”, sostuvo la Mandataria.

Por su parte, el Ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, subrayó que “después de los acuerdos de Nueva Imperial del año 1990, de la Ley Indígena de 1993 y de la ratificación por parte de Chile del Convenio 169 de la OIT, este Proceso Participativo para la Nueva Constitución constituye en sí el hecho político más importante en materia de derechos económicos, sociales, culturales y políticos de los Pueblos Indígenas”.

Asimismo, agregó que “estamos frente a un documento histórico que va a ser insumo para la nueva Constitución. Por primera vez en Chile, así como se considera el conjunto de la población, también se considera de manera concreta, específica y diferenciada a los pueblos indígenas, teniendo presente que la nueva Constitución tiene que saber reflejar la identidad de los pueblos”.