Connect with us

Presidente del PPD, No tiene Poder de Decisión

Política Nacional

Presidente del PPD, No tiene Poder de Decisión

El presidente del Partido por la democracia. Heraldo Muñoz, es sólo un instrumento, de los distintos bloques al interior del partido,que no tiene poder de decisión. Asi lo plantearon en su carta de renuncia: German Pino Concejal de la Granja, Juanita Lopez Concejal de san Ramon y directiva Nacional, Jose Carvajal CORE tamarugal, Angelo torres directiva Nacional, Paulo Cañas directiva nacional.
Eran otros tiempos. Cuando uno revisa el pasado, observando las circunstancias históricas podemos concluir que el PPD, fue el partido que encarnó la luz más brillante de la democracia recién conquistada. Fueron tiempos donde el partido logró hacer converger personas que tenían variadas miradas sobre la sociedad, donde se mezclaban las preocupaciones y temáticas del nuevo mundo social post dictadura, con las históricas transformaciones que impulsaba la izquierda tradicional, teniendo como eje central y mirada común: que la Democracia y los Derechos Fundamentales de las personas eran valores intransables y todos aquellos que creyeran en eso, tenían cabida en este
partido. La riqueza de las distintas miradas que llenaban al PPD, era una luz de esperanza para nuestro país, la idea de que “la alegría ya viene”, no sólo estaba sustentada en la erradicación de la pobreza o impulsar la economía, sino en la posibilidad cierta de construir un Chile inclusivo, abierto, acogedor y por sobre todo, un país que apuntaba a traer y entregar una vida digna para todos y todas.
Ese fue el tiempo en el cual tomamos la decisión de militar en el Partido Por La Democracia, porque queríamos ser parte de ese nuevo Chile que venía, queríamos ser parte de la historia de esta patria nueva donde nadie sobraba y donde todos éramos valiosos; donde nos mirábamos con confianza a los ojos, donde el adversario político estaba en la vereda del frente y no a nuestro lado. Así fue como acompañamos las exitosas campañas electorales de nuestros líderes, como también sufrimos junto a ellos las dolorosas derrotas. Vimos cambiar nuestro país y sus necesidades, vimos nuevas generaciones reivindicando derechos, vimos a la sociedad civil movilizarse en torno a la educación, la salud y las pensiones; sin embargo, nuestro partido no estuvo a tono con los nuevos tiempos: no se permitió que nuevos liderazgos progresistas surgieran, el abandono por falta de convicción para luchar la descentralización que merece y necesita nuestro país, sumado a que la discusión política interna se reemplazó por la lucha de poder entre los lotes. Con el correr del tiempo estallaron unos tras otros los casos de corrupción o de franca contradicción con nuestros principios y valores: El abuso de poder dentro y fuera del partido, las dos almas del PPD frente a temas como: Hidroaysén y el lucro en la educación, la participación mezquina de ministros PPD que le causaron gran daño al gobierno de la Presidenta Bachelet y el escandalo final: el financiamiento ilegal del partido a través de SQM.
El marco antes descrito, fue con el que tuvimos que lidiar para trabajar en el hito más importante de nuestro partido desde su fundación: el re fichaje. Para ello tuvimos que recordar la épica extraviada por los casos de irregularidades y corrupción que nos habían golpeado como partido y aún con lo anterior, trabajamos convencidos junto con nuestro Secretario General Germán Pino, viajando por Chile, animando y ayudando a los líderes locales en el desafío de re encantar a los antiguos y convocar a nuevos militantes a creer en el partido.
Se logró reinscribir al PPD, a pesar de todos los malos pronósticos, a pesar incluso de parlamentarios y militantes de nuestro propio partido, que por intereses mezquinos, torpedearon la tarea; pero con el trabajo de los militantes de bases, CORES, alcaldesas, alcaldes, concejalas y concejales, se pudo lograr la meta. Luego de cumplida la reinscripción estábamos optimistas, pues teníamos esperanza que realmente todo mejoraría en el partido. Pensamos que se había aprendido la lección, pensamos que se había entendido que la lógica de “lotes” que había vaciado de ideas al PPD, transformando las legítimas diferencias políticas, en disputas internas por cargos y espacios laborales se había acabado; pensábamos que eran nuevos tiempos y que las siguientes elecciones internas permitirían abrir los espacios, donde se volverían a discutir posiciones políticas y que realmente el PPD se establecería como el partido líder del progresismo. Cabe señalar, que nada de eso ocurrió: los lotes volvieron a operar, se volvió a “ordenar la casa”.
El resultado de las elecciones internas fue el esperado por los que fueron a buscar a su casa al “electo presidente”; incluso en ese escenario, nos pusimos a disposición para trabajar en los nuevos desafíos, pero en dicha reunión solo logramos constatar, que el actual Presidente del PPD, Heraldo Muñoz, no tiene el poder ni la fuerza para tomar decisiones y que se encuentra “atado de manos” por los acuerdos con los lotes que lo instalaron en el cargo, en pos de su eventual candidatura presidencial.
Lo anterior, se suma a las vergonzosas votaciones de los parlamentarios de nuestro partido, que yendo en contra de toda la convicción, principios y luchas dadas por los militantes, concurrieron con la derecha a apoyar a Ángela Vivanco, se rechazó discutir la penalización de la corrupción pasiva y aprobaron el estatuto laboral joven propuesto por el Gobierno de Piñera; motivos que demuestran que el rumbo trazado por Heraldo Muñoz como Presidente, tiene nula conducción política e inexistente coordinación con los parlamentarios, lo cual terminará llevando a la completa irrelevancia, divorcio definitivo del PPD con sus principios más elementales y los más importante: el vaciamiento de los fundamentos ideológicos que aportaron los militantes que formaron el partido.
La suma de todos los antecedentes mencionados nos hizo llevar adelante un profundo proceso de reflexión, el que se ha traducido en tomar la dolorosa decisión de renunciar al PPD, el cual ha sido el único partido al que hemos pertenecido; pues a pesar de los esfuerzos personales yel de los distintos dirigentes de base a lo largo de Chile, nos hemos convencido que el Partido por la Democracia ya no es, ni volverá a ser el espacio político abierto y acogedor que alguna vez fue, sino que ha entrado en el proceso final de desarticulación política y de renuncia a los ideales en pos del poder por el poder.
Con esta decisión sabemos que dejamos atrás a compañeros y compañeras que no entenderán nuestra decisión y que esa confusión será alimentada por los mismos dirigentes gatopardistas, que inventarán historias y nos vilipendiaran por nuestra renuncia al PPD, no tenemos miedo de ellos; los que importan de verdad son los militantes de base, quienes en este partido, luego de las campañas, son abandonados a su suerte; a esos compañeros les decimos: no tengan temor en seguir luchando por los principios de izquierda, por el valor de la Democracia y de los Derechos Fundamentales que emanan de la naturaleza humana, pues son causas irrenunciables de los progresistas; y es por eso, que desde donde nos encontremos, mientras tengamos los mismos principios y defendamos de manera activa los mismos ideales, seguiremos llamándonos Compañeros y compañeras.
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top