Los resultados del último Boletín Laboral CEPR muestran que la pandemia aumentó la brecha en la zona.

“La pandemia ha afectado en forma desigual a distintos tipos de trabajadores”, señala el último Boletín Laboral del Centro de Economía y Política Regional (CEPR), elaborado por la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), que elaboró un análisis de la desigualdad salarial en el contexto de la actual pandemia en la Región de Antofagasta.
El informe, en el que también participa el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES), comparó los resultados de la última Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) 2020 con los entregados por este sondeo en 2017. El reporte, entre otros análisis, evalúa el impacto de los ingresos de acuerdo a los deciles en que se clasifica a los distintos sectores socioeconómicos de la población. Esto, considerando el primer 10% de la población en el decil 1, como el de más bajo ingreso, hasta llegar sucesivamente al 10% más rico, que corresponde al decil 10.
“En lo concreto, los deciles 1 al 8 experimentaron una disminución de sus ingresos, mostrando varios de ellos caídas superiores al 50% (…) Por otra parte, los deciles 9 y 10 son los únicos que, pese a la pandemia y la crisis económica derivada de ella, aumentaron sus ingresos, mostrando un aumento de las brechas salariales entre los deciles, situación que profundiza la ya significativa desigualdad existente y que se ha sugerido como una de las causas más importantes en el estallido social”, dice parte del informe.
“Ricos más ricos”
Según complementa Patricio Caroca, investigador de CEPR-COES, en la Región de Antofagasta el 80% de los más pobres de la región de Antofagasta bajaron sus ingresos y el 20% más rico registró un aumento de sus ingresos en el año 2020 respecto de 2017. “Eso es aumentar la desigualdad, porque ahora los ricos son un poco más ricos y los pobres son un poco más pobres. También se hizo un cálculo sobre cuánto ha significado la ayuda del Estado, especialmente en el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que ha llegado a los sectores de más bajos ingresos, lo que en el caso del segundo decil, por ejemplo, ha representado más de un 30% de la recuperación de lo que ellos han perdido”, dice.
“Por otro lado, lo que indica el informe, cuando analizamos los ingresos mayores, es que el seguro de desempleo no ha ayudado en nada al 30% más pobre, pero sí ha ayudado a complementar algo los ingresos de quienes tienen un contrato formal y tienen seguro de desempleo, que es normalmente la gente que está desde el decil cuatro hacia arriba (…) En términos de desigualdad Antofagasta es una de las regiones que tiene altos niveles de desigualdad dentro del país, eso significa que dentro de la región aquellos que tienen altos ingresos sus niveles de ingresos son muchísimos más altos de que aquellos que tienen bajos ingresos. Esa diferencia se profundizó, como en todo el país”, agrega Caroca.
Puedes leer este artículo completo en la edición de hoy de El Mercurio de Antofagasta.